Me sentí herida cuando perdí a los hombres de los que me enamoré.
Hoy, estoy convencida de que nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie. Ésa es la verdadera experiencia de la libertad... tener lo más importante del mundo, sin poseerlo.
De las que perdonan pero no olvidan,que actúan y luego piensan, que ríen sin parar y de las que no se arrepienten de algo que les hizo ser MUY feliz una vez..
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